Para que un texto llegue correctamente al receptor, tiene que estar bien escrito y, para ello, deben tenerse en cuenta muchos aspectos. No es lo mismo hablar que escribir. Un texto bien o mal escrito nos puede abrir o cerrar puertas en el mundo laboral, académico e, incluso, personal.
Revisamos los textos para comprovar que cumplen con el conjunto de normas que regulan la escritura de la lengua que se está utilizando. Ejemplos de casos que deben revisarse detenidamente:
Revisamos los documentos desde el punto de vista estructural y de relaciones entre las diferentes categorías gramaticales: sustantivos, adjetivos, verbos, pronombres y determinantes.
Tenemos en cuenta casos como los siguientes:
En la revisión sintáctica analizamos la construcción de las oraciones, que deberán ser claras, concisas, bien ligadas y bien ordenadas. Para ello tendremos en cuenta los siguientes puntos:
Analizaremos cuándo y de qué manera se utilizan los signos de puntuación dentro del documento, ya que éstos son tan importantes como las mismas palabras, ya que dan orden y sentido a las frases y oraciones. Éstos son:
Analizaremos los textos desde estos dos puntos de vista:
Es la relación de causa, consecuencia, orden cornológico, etc. que se establece entre las distintas ideas de un texto. Para ello, es necesario tener en cuenta los diferentes nexos lingüísticos entre las palabras y las frases de un texto y cómo y cuándo los utilizamos:
Éste es quizás el apartado más complejo de la revisión lingüística, ya que engloba muchos aspectos, tan importantes como la propia gramática o la ortografía.
Aspectos importantes que tenemos en cuenta a la hora de revisar: